Esquema de los cantes

Esquema de los Cantes

guitarra flamenca

A partir de los años cincuenta, con la eclosión y el incremento paulatino de publicaciones sobre el arte flamenco y, sobre todo, con los comentarios de los expertos de este arte que acompañaban a las antologías de cante flamenco que iban saliendo al mercado, fueron apareciendo esquemas de los cantes, en los cuales el teórico de turno intentaba construir un organigrama en el que se comprendiese el origen o tronco del cante flamenco y, a manera de ramas de un árbol, cada uno de los palos y estilos que derivaban de él.

Los intentos de esquematizar los cantes, muy loables por cierto, en el afán de explicar el origen y desarrollo de los diferentes estilos, conducían siempre a confundir al aficionado, y ello debido a la complejidad del empeño, en razón de la cantidad de estilos conocidos y a la dificultad de enraizarlos. La tarea es complejísima y la utilidad se concreta en satisfacer la curiosidad sobre las señas de identidad de los diferentes palos, teniendo en cuenta que son alrededor de cincuenta los estilos censados en el colectivo de las variedades del flamenco.

A título de ejemplo transcribimos a continuación tres clasificaciones o esquemas de otros tantos estudiosos del cante:

Esquema de José Martínez Hernández (“Rito y Geografía del Cante”. ALCA. pág. 27)

• Romances
• Tonás (Martinete, Carcelera, Debla)
• Siguiriyas (Liviana, Serrana, Cabales)
• Soleares (Caña, Polo, Alboreá, Bulerias, Cantiñas, Bulerías por soleá, Peteneras, Bamberas)
• Tangos (Tientos, Tanguillos, Marianas, Garrotín, Farrucas)
• Fandangos (De Huelva, Naturales, Personales, Malagueñas)
• Cantes de Granada y Cantes Mineros (Granaína y Media Granaína, Taranto, Taranta, Minera, Cartagenera).

Clasificación de José Blas Vega (presentación de la “Magna Antología del Cante Flamenco.- Hispavox)

GRUPO I.- Cantes flamencos primitivos básicos con sus derivados
• Romances
• Tonás o cantes sin guitarra (Tonás, Deblas, Martinetes, Carceleras)
• Siguiriyas (Liviana, Serrana)
• Soleares (Alboreás, Cañas, Polos, Peteneras, Bulerias)
• Tangos (Tientos, Tanguillos, Marianas)
• Cantiñas (Cantiñas, Alegrías, Cante de las Mirris, Caracoles, La Rosa, Mirabrás, La Contrabandista, La Romera, Cantiña de Romero el Tito, Cantiña del Pinini, Cantiña de Córdoba)

GRUPO II.- Cantes Flamencos derivados del fandango.
• Cantes de Málaga (Rondeña, Jabera, Verdiales, Fandangos locales, Malagueñas locales, Malagueñas personales
• Cantes de Levante y Cantes de las minas (Granaína, Media Granaína, Taranto, Taranta, Cartagenera, Minera).
• Fandangos de Huelva (Estilos locales, Estilos personales).
• Fandangos de creación personal.

GRUPO III.- Cantes varios aflamencados:
• Origen folclórico andaluz (Sevillanas, Saetas, Campanilleros, Bamberas, Pregones).
• Origen híbrido incierto (Farruca, Garrotín).
• Origen hispanoamericano (Guajiras, Milongas, Colombianas, Rumbas).

Clasificación de José Manuel Caballero Bonald:

CANTES FLAMENCOS PRIMITIVOS:
• Tonás (Toná Grande, Toná Chica, Debla, Martinete, Carcelera, Saeta).
• Siguiriyas (Derivan de las Tonás. También se llaman Playeras).
• Soleares

CANTES DERIVADOS:
• Vinculados a los cantes primitivos (Caña, Polo, Corridos, Tangos, Liviana, Serrana, Cantiña, Bulería, Alboreá).
• Distintas modalidades de fandango (Fandango, Malagueña, Verdiales, Rondeña, Jabera, Taranta, Taranto, Cartagenera, Minera, Granaína, Media granaína, Fandango de Huelva).
• Procedentes de canciones populares (Petenera, Mariana, Temporera, Trillera, Pajarona, Bambera, Campanilleros, Villancicos, Sevillanas).

Ante la complejidad con que se encuentra el estudio que intenta estructurar la diversidad de estilos que a través del tiempo han ido aflorando en el ámbito del cante flamenco, y la dificultad de su asimilación por parte del aficionado que se aproxima al cante flamenco con ánimo de conocer sus orígenes y evolución, creemos necesario, por razones puramente prácticas, simplificar un primer enfoque de agrupamiento de los diferentes palos. Para Ricardo Molina “el conjunto del cante flamenco brota de dos manantiales primitivos: las tonás, fuente de los cante gitanos y el fandango, fuente de los andaluces” (Citado por L. López Ruiz en “Guía del Flamenco”. Ed. Istmo pag. 38). Y dice el propio López Ruiz que serán los cantaores, y precisamente en el periodo crítico de separación del siglo XIX y XX, los que en la práctica separarán los dos grandes bloques, las tonás y sus derivados y los fandangos y cantes que de ellos nacieron. Aunque la separación no sea radical, ya que la convivencia hace que las dos grandes ramas del flamenco no estén separadas por lo que respecta a sus intérpretes.

Con el ánimo de contar con un esquema básico del flamenco, y buscando ante todo lo claridad y simplificación, estimamos acertada la solución aportada por López Ruiz en la citada obra:

– Cantes básicos y sus derivados: Toná, Carcelera, Debla, Martinete, Saeta, Siguiriya, Soleares, Tangos, Tanguillos, Tientos, Polo, Caña, Liviana, Serrana, Romance, Cantiñas, Alegrías, Romeras, Mirabrás, Caracoles, Alboreá, Peteneras y
Bulerias.
– Fandangos y sus derivados: Fandangos locales (de Málaga, de Huelva, de Almería, de Lucena…), Malagueñas, Verdiales, Jaberas, Rondeñas, Granaina, Media Granaina, Minera, Cartagenera, Taranta y Taranto.
-Cantes aflamencados de procedencia folclórica regional o hispanoamericana: Bamba, Nana, Mariana, Sevillanas, Campanilleros, Villancicos, Farruca, Garrotín, Guajira, Milonga, Vidalita, Colombiana, Rumba y Zambra.

En el esquema anterior quedan comprendidos los que se consideran palos o estilos básicos. A partir de cada uno de ellos podemos encontrar variaciones o modalidades distintas, debido a razones geográficas, personales o de cualquier otra índole, y así tenemos, a título de ejemplo:

– Fandangos: De Juan Breva, de Macandé, de El Gloria, de Cepero, etc.
De Almería, de Málaga, de Lucena, de Huelva (y dentro de estos últimos de Alosno, de Valverde, de Almonaster, etc.)
– Soleares: De La Serneta, del Mellizo, de Joaquinin, de Manuel Torre, etc.
De Alcalá, de Triana, de Utrera, de Jerez, etc…

Y así ocurriría con todos los palos. Ello da lugar a que, según palabras de Ricardo Molina “…alrededor de quinientos cantares distintos constituyen en la actualidad el dominio de este arte singular”. Nos conformamos, pues, con ir conociendo, en principio los palos básicos, y ya es buena tarea, y posteriormente ir desgranando las diferentes especialidades que con relación a cada palo se presenten

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