Antonio Gades

Antonio Gades

Antonio Gades

Antonio Gades

Antonio Esteve Rodenas, más conocido como Antonio Gades, (*** Elda, 14 de noviembre de 1936 – Madrid, 20 de julio de 2004), fue un bailarín y coreógrafo español.

Antonio Gades nace en el seno de una familia humilde en una casa-cueva en Elda, pocos meses después de comenzar la Guerra civil española. A principios de 1937, su padre, albañil de profesión, se alista voluntario en el Ejército republicano, trasladándose al frente de Madrid. Un poco más tarde lo seguirá toda la familia. En 1947 Antonio Gades debe comenzar a trabajar y lo hará en un conocido estudio fotográfico, el de Campúa “donde las fotografías de artistas de la época llenaban toda la pared del cuarto oscuro” y en el diario ABC como mozo.

En 1949 se inscribe en una academia de baile, donde la casualidad le permitiría conocer meses más tarde a Pilar López Júlvez. Fue ésta quien le sugiere el nombre artístico de Antonio Gades, como recuerdo a las bailarinas gaditanas. Pilar será su descubridora y admirará en él las dotes naturales y su exquisita pureza. En 1951 entra a formar parte de la compañía. Pilar y el primer bailarín, Manolo Vargas, serán los encargados de darle a conocer el mundo del folklore español en un repertorio amplísimo. Al mismo tiempo que viaja por todo el mundo, descubrirá su gran inspiración para la creación de sus propias coreografías: Federico García Lorca.

Durante los 12 primeros años viaja, baila y se forma también en danza clásica, “aquél tiempo de aprender no lo he perdido jamás”. Gades es ya conocido y valorado internacionalmente. En el Teatro de la Ópera de Roma se le denominará “el bailaor de la esencia andaluza”, prueba de que se ha decantado firmemente por este folklore.

En 1962 funda su primera compañía. En Italia actuara, además de en Roma, en el Festival de Spoleto como primer bailarín y coreógrafo con Carmen y en el Teatro de La Scala de Milán. Alfredo Mañas había escrito expresamente para él “La historia de los tarantos”. Gades explicará su viaje al exterior como una manera de buscar las raíces flamencas, pues para él en España los oropeles y el exceso de vistuosismo habían “prostituido” la cultura flamenca popular.

Tras varios meses en Italia regresa a España representando La historia de los tarantos y rodando una película (ya había intervenido en un pequeño papel en Italia con Vittorio Gassman), Los Tarantos del director Rovira Beleta.

Representa a España en 1964 en la Exposición de Nueva York quien lo acoge como a un ídolo del flamenco. Este es también el año que se casa con Marujita Díaz, separándose 20 meses después. En 1965 estrena Don Juan en el Teatro de la Zarzuela. La obra supone un fracaso de público. Antonio Gades había puesto buena parte de sus recursos en la producción y se encontrará pocos meses después casi sin dinero. Hasta 1968, cuando se casa con la bailarina Pilar San Clemente, no lo veremos regresar a la Scala de Milán junto a Rudolf Nureyev donde, sin cosechar un gran éxito, Gades se reafirma en su capacidad para transmitir la pureza del baile español.

En 1969 realiza la coreografía de El amor brujo con la Ópera de Chicago y dirección de Carlos Saura. Representa la obra en Francia, Italia, España, Japón, Estados Unidos, Marruecos, Argentina, y entre otros países con su propia compañía, el Ballet de Antonio Gades.

En 1971 se separa de su esposa, de quien tenía dos hijos y en 1973 se une a Pepa Flores con quien tendrá tres hijas: la actriz María Esteve, Tamara y la cantante Celia Flores.

Hasta 1974 recorrerá todo el mundo. Ese año estrena en Roma su nueva obra: Bodas de sangre o, en su título original, Crónica del suceso de bodas de sangre. El éxito le acompaña, ya incluso en España, pero Gades anuncia su retirada y disuelve la compañía. En 1976 rueda con Albert Camus Días del pasado. A excepción de un viaje por Cuba y Estados Unidos con Alicia Alonso, no vuelve a bailar.

En 1978 es nombrado Director del Ballet Nacional Español. A pesar de su rotundo éxito, sólo permanece dos años en el puesto. Con los bailarines del Ballet Nacional que renuncian a su puesto, forma nueva compañía hasta 1981. Antes rueda Bodas de sangre con Carlos Saura, con quien haría además El amor brujo, Carmen y Flamenco. Es tiempo de la apertura y la figura controvertida de Gades se abre un hueco en el panorama político y cultural español.

Durante la Transición Española se declararaba como un “catalán de Elda” de ideología marxista y pancatalanista independentista. Participó en la política encabezando la candidatura del Bloc d’Esquerra d’Alliberament Nacional (BEAN) en las municipales de Alicante en 1979, y se mantendría vinculado a esta formación durante la década de los 80. Más tarde acabó militando en el Partido Comunista de los Pueblos de España, siendo miembro de su Comité Central hasta su muerte y se mantuvo vinculado al Partido Comunista de Cuba toda su vida.

En 1986 se separa de Pepa Flores. En 1988 se casa con Daniela Frey, matrimonio que dura hasta 1993.

Su última producción como coreógrafo será Fuenteovejuna sobre el texto de Lope de Vega y adaptación de José Manuel Caballero Bonald, estrenada en la Ópera de Génova en 1994. Desarrolla con su última obra una gira por Japón, Italia, Francia, Reino Unido, España, Cuba, y varios países latinoamericanos. Continúa con su ejercicio de pureza en el arte: “el baile no es un ejercicio, el baile es un estado anímico que sale a través de un movimiento”.

Tras una larga enfermedad junto a su nueva compañera, Eugenia Eiriz, falleció en Madrid en 2004. El 6 de junio había recibido de manos de Fidel Castro la Orden José Martí, máxima condecoración de la República de Cuba. En 2005 sus cenizas fueron enterradas en el Mausoleo de los Héroes de la Revolución Cubana. A su muerte, Francisco Frutos, entonces Secretario general del Partido Comunista de España dirá que era “hombre de compromiso y dignidad, de lealtades y amigos, bebió desde niño de las fuentes de la tradición obrera, del sufrimiento del trabajo, de la necesidad, elevando su arte mayor, el baile flamenco, un baile de clase con conciencia, hasta la categoría de manifestación universal”.

El 28 de febrero de 2009, la Fundación Obrera de Investigación y Cultura, con la colaboración del Partido Comunista de los Pueblos de España y los Colectivos de Jóvenes Comunistas, le rendirían un homenaje en el palacio de los deportes de Madrid, participando en el mismo personalidades como Jose Menese y Enrique Melchor, Amauri Perez, Carmen Paris, La compañia flamenca Sandra Baca, Buena Fe, Gustavo Cabrera, Orlas Pineda y Grupo Cayamba, asi como interviniendo en el mismo el ministro de cultura cubano, Abel Prieto y el secretario general del PCPE, Carmelo Suarez.

Edgar Neville: “A Gades le conocimos desde que era un niño, discípulo predilecto de Pilar, le contemplamos dar clase, serio, reconcentrado, buscando la difícil perfección. Le vimos en sus primeros solos, en sus pas à deux, y no era de adivinos darse cuenta de que estábamos ante una figura de nuestro baile. Así es que cuando le vimos independizarse y formar espectáculo estuvimos seguros de que le esperaba el éxito. Gades es un bailarín de escuela de muchos recursos y con unas facultades extraordinarias para bailar el flamenco que hoy se prefiere por esos mundos, un flamenco con facultades de bailarín de ballet clásico. Su éxito nos parece natural, y creemos que su espectáculo será acogido triunfalmente allá donde se presente. Es un estilista, sus coreografías, por lo pronto, son suyas, y su estupenda pareja, bailaora flamenca de gran pureza, no hace sino subrayar aún más ese depurado modo de ver el baile andaluz, en el que la actitud es a veces la protagonista por encima del juego de pies. Gades tiene la visión de mantener ese alto nivel coreográfico, de echarle, si se quiere, literatura al baile es preciso esa nota, ese capítulo para variar de la monotonía de lo perfecto y de lo conocido”.

Alfredo Mañas: “Cuando sale a la luz, cuando se presenta en público, Antonio Gades provoca una especie de conmoción, un alboroto. Su baile tiene la rara virtud de poner a todo el mundo de acuerdo: intelectuales, pintores, artistas, gitanos, bailaores de tablao y escenarios consideran su aparición como el acontecimiento más importa del baile español en los últimos tiempos… Su verdadera biografía la está contando en ese baile donde conviven, en mágico equilibrio, el corazón y la inteligencia, la pasión sin limites del flamenco con el rigor geométrico de la danza clásica, el gesto de ave de rapiña al levantar los brazos con ese giro al relentti lleno de delicadeza y el desplante final lleno de orgullo con la posterior humildad popular”.

Alvaro Horcas: ” Gades despertó en mi, de niño, mi amor por la danza; él ha sido mi inspiración y mi lucha durante mis primeros años. Sólo pude conocerlo en persona durante una actuación de la Bienal de Sevilla del 89, donde presentó “Ensayo de Carmen”. Verlo era comprender todo lo que había observado a través de sus películas, verlo era entender su cátedra magistral en aquella representación. Fue su última intervención, después se retiró de nuevo durante varios años, hasta 1998, que reaparece con un espectáculo nuevo y siguiendo la línea anterior, “Fuenteovejuna”. Aunque la critica no ha sido muy buena con él, su última obra presenta la madurez de una bailarín, exponente principal en el arte español de la danza actual. Sus enseñanzas han de tenerse en cuenta por todos y cada uno de los profesionales: disciplina, sacrificio, lucha continua, preparación técnica clásica, escénica y teatral… “

*** Elda: ciudad de la Comunidad Valenciana, España, situada en la provincia de Alicante.

Datos extraídos de:
http://wikipedia.com
http://usuarios.lycos.es/tronio

Diccionario Enciclopédico Ilustrado del Flamenco

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